Alguien te propone recibir la santa unción y piensas: «¿Significa que me estoy muriendo?». La palabra puede asustar cuando nadie ha explicado su sentido. En la ortodoxia, la santa unción es un sacramento de oración por la sanación y el perdón, con la unción de aceite bendecido. No se reserva para las últimas horas de vida.
Qué significa este sacramento
La Iglesia ora por la persona enferma y pide a Dios la sanación del cuerpo y del alma. Su fundamento bíblico incluye la invitación a llamar a los presbíteros de la Iglesia para que oren por el enfermo y lo unjan con aceite: Carta de Santiago, capítulo 5, versículos 14–16.
El aceite no actúa como un poder independiente. Tampoco se promete un resultado médico determinado. Si la enfermedad continúa, no hay motivo para culpar a la persona de tener poca fe.
Quién puede preguntar por la unción
Se ofrece a los cristianos ortodoxos que necesitan sanación. Si estás enfermo, recibes tratamiento o no sabes si corresponde en tu situación, habla en privado con tu sacerdote. No necesitas explicar tu diagnóstico a todas las personas del templo.
Hay parroquias que celebran servicios comunitarios, también durante la Gran Cuaresma. Que aparezca una fecha en el calendario no significa que todos deban participar ese día. Conviene evitar vivirlo como un trámite anual obligatorio o compararse con los demás.
Cómo es la celebración
El rito incluye lecturas de las cartas apostólicas y del Evangelio, oraciones y unciones con aceite bendecido. Está pensado como una oración compartida por varios sacerdotes, pero no disponer de siete sacerdotes no impide atender al enfermo.
La celebración puede ser larga. Pregunta por la duración y los asientos. Si tienes dificultad para estar de pie o moverte, dilo con tiempo: una limitación física no debería convertirse en un obstáculo silencioso para recibir atención pastoral.
Cómo prepararse
Consulta si hay que inscribirse, qué llevar y qué ropa facilita la unción. Prepararse también implica prestar atención a la oración y estar dispuesto al arrepentimiento, no solo reunir determinados objetos.
La unción no sustituye la confesión. Ocultar algo deliberadamente esperando evitarla no corresponde al sentido del sacramento. Nuestra guía para la primera confesión puede ayudarte si te inquieta esa conversación. Habla por separado del ayuno y la Comunión, teniendo en cuenta tu salud.
Continuar los cuidados médicos
Sigue el tratamiento indicado. No suspendas medicamentos ni retrases la consulta médica esperando recibir la unción. La oración y los cuidados médicos pueden acompañarse.
Si una persona no puede desplazarse, pregunta por la visita de un sacerdote a casa o al hospital, de acuerdo con la parroquia y el centro. Una urgencia médica requiere atención médica urgente; el acompañamiento espiritual puede organizarse al mismo tiempo.
Después no necesitas buscar una sensación inmediata que demuestre un resultado. Puedes dar gracias, continuar el tratamiento y pedir el apoyo práctico que necesites. Para comprender el sacramento, puedes Preguntar al Padre Pedro; la preparación personal conviene hablarla con tu sacerdote.
