En una celebración ortodoxa, llega un momento en que todos empiezan a decir un texto largo: «Creo en un solo Dios…». Algunas personas lo saben de memoria; otras lo leen. Si pierdes el hilo, no hace falta correr para alcanzar a los demás. Conviene empezar por entender qué se está diciendo.
Qué es el Credo
El Credo es una exposición breve de lo esencial de la fe cristiana. En la Iglesia ortodoxa se utiliza el Credo niceno-constantinopolitano. Expresa la fe compartida en Dios, Jesucristo, el Espíritu Santo, la Iglesia y la resurrección.
También se llama Símbolo de la fe. En este caso, «símbolo» no significa un dibujo: se refiere a un texto en el que los cristianos reconocen y expresan su fe. No sustituye al Evangelio; ayuda a relacionar sus verdades centrales.
De qué habla
Comienza con la fe en un solo Dios, Padre y Creador. Después habla de Jesucristo, Hijo de Dios: de su encarnación, muerte en la cruz, resurrección y regreso. Continúa con el Espíritu Santo, la Iglesia, el bautismo, la resurrección de los muertos y la vida futura.
No es una lista de buenos deseos. Sus afirmaciones tienen un significado concreto: Cristo es verdadero Dios y su resurrección sostiene la esperanza cristiana. No hace falta comprenderlo todo en una tarde, pero resumirlo en «hay que ser buena persona» dejaría fuera lo principal.
Por qué se recita en comunidad
En la Divina Liturgia, el Credo es una profesión común de fe. Quien lo recita se une a la fe de la Iglesia reunida, más allá de su opinión particular.
Si todavía no sabes cómo encaja en la celebración, puedes leer qué sucede en la Divina Liturgia. Conocer el contexto ayuda a que unas palabras aisladas encuentren su lugar.
Algunas expresiones difíciles
«De la misma esencia que el Padre» expresa que el Hijo comparte la misma naturaleza divina del Padre. No significa que el Padre y el Hijo sean la misma Persona. «Se encarnó» quiere decir que el Hijo se hizo verdaderamente humano. Y la vida del mundo futuro habla de una esperanza que va más allá de la muerte.
Si una palabra te desconcierta, no intentes adivinarla por cómo suena. Lee la frase entera y anota qué necesitas aclarar. Una buena pregunta puede abrir más camino que repetir una explicación que aún no comprendes.
¿Hay que aprenderlo enseguida de memoria?
Puedes empezar leyendo despacio. Un día, el comienzo; otro día, las frases sobre Cristo. Guarda una pregunta en el móvil o en una libreta: por ejemplo, qué significa reconocer un solo bautismo.
Con el tiempo y la participación en la oración, muchas palabras se vuelven familiares. Pero recitarlas sin equivocarse no equivale a entenderlas. Es preferible comprender una frase con calma que terminar el texto deprisa y seguir igual de perdido.
Si todavía no lo tienes claro
Puedes decirle al sacerdote que estás conociendo la fe. Las preguntas sobre la Trinidad, la resurrección o la Iglesia merecen una conversación paciente, especialmente al prepararse para el bautismo. No necesitas fingir seguridad.
Para comenzar, elige una frase del Credo y escribe tu pregunta con tus propias palabras. Puedes Preguntar al Padre Pedro para empezar a orientarte y continuar después la conversación en tu parroquia. Se trata de acercarse al sentido del texto, sin convertir cada palabra difícil en un obstáculo insuperable.
