Brett Shackles, originario de Inglaterra, asistió en 2026 a la fiesta de Santa Paraskeva. Dos años antes había sido bautizado en la fe ortodoxa y había recibido el nombre de Sophrony. Durante la celebración, Shackles pasó 17 horas en la fila para venerar. Según dijo, nunca antes había esperado tanto tiempo por algo.

El relato presenta los hechos en orden: el bautismo y el nuevo nombre ocurrieron primero; la asistencia a la fiesta tuvo lugar dos años después. Las 17 horas corresponden a la espera en la fila de veneración. Su comentario expresa una comparación personal: hasta entonces, no había vivido una espera tan larga. Se trata de la experiencia de un asistente, no de una afirmación general sobre lo que viven otras personas que acuden a la fiesta. Sophrony es el nombre que recibió al ser bautizado, y Brett Shackles es el nombre con el que también se le identifica. Estos detalles permiten seguir la secuencia del relato y entender que la espera ocurrió durante su visita a la fiesta de 2026. La historia se centra en la duración de esa espera y en la reacción que él compartió.