Santo y glorioso apóstol Tomás
6 de octubre según el calendario juliano / 19 de octubre según el calendario civil
Las fechas siguen la tradición del calendario de este proyecto. Las parroquias que usan el nuevo calendario celebran las fiestas fijas en otras fechas civiles.
El santo apóstol Tomás fue uno de los Doce Apóstoles y testigo de Cristo resucitado. Su confesión «¡Señor mío y Dios mío!» ocupa un lugar destacado en el relato evangélico de la Resurrección.
Vida y vocación
El apóstol Tomás nació en la ciudad galilea de Pansada y era pescador. Al escuchar la buena nueva de Jesucristo, dejó su vida anterior y lo siguió. Tomás formó parte de los Doce Apóstoles, los discípulos más cercanos del Salvador. El Evangelio lo muestra como un hombre sincero y directo, que deseaba conocer con certeza la verdad de la Resurrección.
Testigo de la Resurrección
Después de la Resurrección de Cristo, Tomás no aceptó el testimonio de los demás discípulos hasta ver las heridas del Señor. Al octavo día, Cristo resucitado se apareció entre ellos e invitó a Tomás a contemplar las señales de su Pasión. Entonces el apóstol confesó: «¡Señor mío y Dios mío!». Por ello, la tradición eclesial comprende este acontecimiento no solo como duda, sino como la llegada de Tomás a la fe. Los iconos pueden denominarlo «El toque de Tomás» o «La fe de Tomás».
Por qué es venerado
Según la Tradición de la Iglesia, el apóstol Tomás fundó comunidades cristianas en Palestina, Mesopotamia, Partia, Etiopía y la India. La misma tradición relata que su predicación le condujo al martirio en la ciudad india de Meliapur: fue encarcelado, sufrió torturas y murió atravesado por cinco lanzas. Partes de sus reliquias son veneradas en la India, Hungría y el Monte Athos. Los cristianos honran a santo Tomás como predicador fiel de Cristo resucitado y como ejemplo de una búsqueda honesta de la verdad que llega a la confesión de fe.
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Fuentes: Orthodox Church in America