La tarde del 15 de octubre, el relicario con las reliquias de Santa Paraskeva fue llevado en procesión y colocado de nuevo en la Catedral Metropolitana. Los fieles que deseen venerarlas pueden hacerlo junto al baldaquino situado dentro de la catedral. Así, tras el regreso, el templo vuelve a ser el lugar indicado para quienes quieran acercarse a las reliquias de Paraskeva.

Ese mismo día, otro relicario, el que contiene las reliquias de San Paisio, partió hacia el Monasterio de Sihăstria. Se trata de dos desplazamientos distintos: las reliquias de Paraskeva regresaron a la catedral, mientras que el relicario de Paisio emprendió el viaje al monasterio.

El regreso de las reliquias de Paraskeva también puso fin a la serie de actos dedicados a la fiesta patronal de la Metrópolis de Moldavia y Bucovina. El anuncio del 15 de octubre reúne, por tanto, dos datos sobre lugares diferentes y una conclusión para las celebraciones: las reliquias de Paraskeva quedaron de nuevo en la catedral para su veneración, y la serie de actos festivos terminó. Para los lectores, esta distinción permite entender qué ocurrió con cada relicario y dónde se encuentra el lugar de veneración mencionado.