Natividad de nuestra Santísima Señora, la Theotokos y Siempre Virgen María
8 de septiembre según el calendario juliano; 21 de septiembre según el calendario civil.
Las fechas siguen la tradición del calendario de este proyecto. Las parroquias que usan el nuevo calendario celebran las fiestas fijas en otras fechas civiles.
Esta fiesta celebra el nacimiento de la Virgen María, a quien la Iglesia confiesa como Madre del Señor Jesucristo. Es un día de alegría común que dirige la mirada al designio salvador de Dios cumplido en la venida de Cristo.
Significado de la fiesta
La Natividad de la Theotokos conmemora el nacimiento de la Virgen María, a quien la Iglesia venera como Madre del Salvador, el Señor Jesucristo. La fiesta está unida al misterio de la Encarnación: el Hijo de Dios asumió la naturaleza humana para la salvación de la humanidad. Por ello, el nacimiento de María se recibe como un comienzo gozoso del camino que conduce a la venida de Cristo al mundo. Los himnos de la Iglesia la alaban como templo vivo de Dios, por medio de quien Cristo vino a nosotros.
Tradición de la Iglesia y fecha
La tradición de la Iglesia relata que María nació en Nazaret, de los justos Joaquín y Ana. La falta de hijos les causaba un dolor profundo y les atraía el desprecio de otras personas. Sin embargo, perseveraron en la oración y en la esperanza de la misericordia de Dios. La tradición cuenta además que el arcángel Gabriel les anunció con gozo que tendrían una hija, María, por medio de quien llegaría la salvación al mundo. La Iglesia conserva este relato como tradición sagrada, no como prueba histórica establecida de modo independiente. En este calendario, la fiesta se celebra el 8 de septiembre según el calendario juliano, equivalente al 21 de septiembre según el calendario civil entre 1901 y 2099.
Sentido espiritual hoy
Esta fiesta anima a los creyentes a no ceder a la desesperación en la tristeza o la debilidad. La oración de Joaquín y Ana recuerda la paciencia, la fidelidad y la esperanza en Dios. Los cristianos honran a la Theotokos como intercesora misericordiosa y madre, y acuden a ella con confianza filial. La celebración también invita a algo más que pedir ayuda: llama a crecer en pureza de corazón, verdad, piedad y virtud. Su alegría es gratitud a Dios por la esperanza de salvación revelada en Cristo.
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Fuentes: Orthodox Church in America