ESRUENES
Preguntar

La Dormición de nuestra Santísima Señora, la Madre de Dios y Siempre Virgen María

15 de agosto, calendario juliano / 28 de agosto, calendario civil

Las fechas siguen la tradición del calendario de este proyecto. Las parroquias que usan el nuevo calendario celebran las fiestas fijas en otras fechas civiles.

La Dormición de la Madre de Dios es una de las grandes fiestas de la Iglesia Ortodoxa. Se celebra el 15 de agosto según el calendario juliano, fecha que corresponde al 28 de agosto en el calendario civil durante los años 1901–2099.

Sentido de la fiesta

La palabra «Dormición» se refiere a un fallecimiento sereno, semejante al sueño. En esta fiesta la Iglesia recuerda el final de la vida terrena de la Madre de Dios, Madre de Jesucristo, y glorifica su paso a la vida eterna. La celebración reúne el dolor de la despedida y la esperanza pascual. La muerte no se entiende como una desaparición definitiva, porque Cristo venció la muerte por su Resurrección. La Madre de Dios es venerada como aquella que acogió con fe la voluntad de Dios en la Anunciación y permaneció fiel a su Hijo durante toda su vida terrena.

La Tradición de la Iglesia

El Nuevo Testamento no narra las circunstancias de la muerte de la Madre de Dios. La Iglesia Ortodoxa recibe el relato de su Dormición por medio de la antigua Tradición. Según esta Tradición, después de la Ascensión de Cristo, ella permaneció entre los discípulos, orando y fortaleciendo a los fieles. Antes de su reposo, los Apóstoles fueron reunidos milagrosamente en Jerusalén, y su cuerpo fue sepultado con veneración en Getsemaní. La Tradición cuenta también que, al abrirse después el sepulcro, los Apóstoles encontraron solamente los lienzos funerarios y confesaron su traslado corporal a la vida celestial. Es un testimonio de la Tradición eclesial, no un relato histórico establecido de manera independiente.

Significado espiritual hoy

La Dormición invita a contemplar la vida humana a la luz de la fidelidad a Dios, la oración y la esperanza en la resurrección. En la Madre de Dios, los creyentes reconocen humildad, atención a los demás y confianza en el Señor incluso ante la muerte. La fiesta no niega el dolor, sino que lo orienta hacia la esperanza. En sus oficios se ora por la paz, el fortalecimiento de las familias y la salvación del mundo. Para vivir este día, puede ayudar participar atentamente en los servicios, leer los pasajes evangélicos sobre la Madre de Dios y realizar una obra concreta de misericordia.

Artículos relacionados

Fuentes: Orthodox Church in America

Preguntar